
El ciclón Ferran Adrià irrumpió con su energía habitual en el Fòrum Gastronòmic de Girona, donde dejó caer un rosario de reflexiones y citas que no dejaron indiferente a nadie. El que es considerado el mejor cocinero del mundo aprovechó que el encuentro culinario de Girona ha apostado este año por debatir sobre la relación indisoluble entre chefs y productores, para reclamar a la administración que "ponga orden" en el complejo debate que ha surgido en torno al uso de conservantes y ciertos tipos de aditivos en la gastronomía.
"Es un debate en el que es muy fácil manipular y en el que hay muchos matices y muchas sensibilidades", explicó el cocinero, que destacó que en su establecimiento se apuesta desde hace muchos años por los productos naturales y de proximidad, además de por todos aquellos que son de alta calidad. "En El Bulli tenemos una persona cuyo único trabajo es buscar los mejores productos para nuestro platos. Yo no uso conservantes, pero tampoco tengo claro que hagan daño si se utilizan en poca cantidad", afirmó.
SULFITOS Y LECITINA
En este sentido, el chef recordó que todos los vinos, incluidos los más selectos, llevan sulfitos, o que los maestros chocolateros utilizan lecitina, un emulgente que se emplea en la mayoría de recetas. "Es necesario que se pongan todas las cartas sobre la mesa para no confundir a los consumidores", insistió el cocinero, que abogó por defender a los pequeños productores, porque son los que garantizan la mayoría de artículos de calidad.
Pero Adrià no solo habló, sino que también ofreció una clase magistral en el Auditori de Girona, que estaba repleto hasta los topes. El chef habló de la influencia que ha ejercido en El Bulli la cocina japonesa y, en una intervención que rozó la poesía, mostró alguno de los platos en los que la sencillez forma parte de su magia. Los hermanos Joan, Josep y Jordi Roca también asombraron al auditorio con otro truco de maestro: la deconstrucción y construcción de un melón.
Actualizado (Miércoles, 28 de Abril de 2010 00:26)


